Como sucede desde hace al menos tres ediciones, diferentes automotrices decidieron tener stands en Autoclásica para aprovechar un evento de tanta convocatoria y exhibir sus novedades.
Este año las propuestas tuvieron más que ver con la combinación de pasado y presente. Fue el caso de Chevrolet, que además de su stand -en el que sobresalió la presencia de la nueva Captiva (ver nota)- donde estaban desde una coupé Chevy hasta un Cruze, montó un impactante repaso a sus 100 años de historia a lo largo de uno de los senderos.
Por su parte la gente de Jeep de manera muy inteligente recordó los 70 años de su vehículo multipropósito, el cual lo expuso en diferentes versiones junto a sus últimos lanzamientos.
Mercedes-Benz, en tanto, repasó sus ricos 125 años con dos llamativos stands; mientras en uno expuso la nueva Clase C, en el otro hizo gala de sus innovaciones a lo largo del tiempo y desde su triciclo de 1886 (ver nota) hasta el SLS AMG, el nuevo Alas de Gaviota.
Renault tuvo por un lado el Duster en caracter de avant-première (se presenta esta semana a la prensa especializada) y por el otro montó un rincón especial por los 50 años del Renault 4L.
Subaru aprovechó su espacio para mostrar su gama (XV, Outback y Legacy) y Citroën (que estuvo presente a través de su concesionario oficial Chambord) hizo lo propio con los C3 Aircross, Picasso y DS3 como destacados.